Motín, indolencia y corrupción

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Motín, indolencia y corrupción

Es la oportunidad para que el presidente Lasso demuestre su liderazgo brindando seguridad y paz al país...

Motín, de acuerdo al diccionario de la Real Academia de la Lengua Española es: “movimiento desordenado de una muchedumbre, por lo común contra la autoridad constituida”. Sin embargo, lo sucedido en la Penitenciaría no es un motín pues no ha habido, de parte de nadie, reclamo por mejora de condiciones de vida de los recluidos en ese inframundo, ni tampoco para mejorar la seguridad o por la defensa de los derechos humanos. Lo que ocurrió en dicho centro penitenciario fue una guerra entre grupos antagónicos que luchan para monopolizar el poder y el tráfico dentro y fuera de la cárcel. Indolencia es el concepto más acertado para calificar la actitud de los múltiples gobiernos que se han sucedido en la historia del país, sin que les haya importado las condiciones en que se mantiene a los privados de libertad y sin haber estructurado y establecido medidas como la rehabilitación de los internos, adiestramiento para los guías y medidas conducentes a la defensa de derechos humanos. Por circunstancias personales tuve conocimiento cercano de que el Dr. Mario Canessa Oneto, cuando ejerció el Ministerio de Gobierno, consiguió el apoyo internacional para que mediante un canje de deuda externa se proceda a la construcción de nuevos centros penitenciarios con todas las tecnologías y seguridades. Lamentablemente su salida del ministerio no permitió que se concrete pero es una posibilidad que debe desempolvarse en beneficio del país. Corrupción, término tan familiar en Ecuador, es la principal causa de las revueltas y matanzas ocurridas en Guayaquil y anteriormente en varios centros penitenciarios. No existe otra explicación para que no se haya organizado un verdadero control físico y tecnológico que impida el tráfico de armas y sustancias sicotrópicas, convertido en un comercio macabro ejercido por familiares de las PPL, guías y proveedores. Este es el motivo además, para que se permita el libre tránsito de los internos, que se dañen los inhibidores de celulares y que se inutilicen los escáneres de detección de metales. Es la oportunidad para que el presidente Lasso demuestre su liderazgo brindando seguridad y paz al país.