Columnas

Generación del Bicentenario

"...su grito de lucha, “te metiste con la generación equivocada”, ya fue pronunciado y no hay señales de retirada"

Declaración permanente de incapacidad moral. Es la figura constitucional por la que el Congreso puede terminar con el mandato presidencial en Perú. El art. 113 no debería ser tomado con ligereza, pero al parecer se ha convertido en la muletilla de los congresistas peruanos. Su última víctima: Martín Vizcarra. Pongámoslo en perspectiva, lo destituyeron con el 77 % de aprobación, en medio de una pandemia, recesión económica y a puertas de elecciones. ¿La razón? Presuntos actos de corrupción cuando fue gobernador regional de Moquegua. Hace 10 años. Sin evidencia contundente. Por montos que no sobrepasarían los $ 450.000. ¿Cómo explicar este golpe de Estado? Con el interés de los congresistas por frenar las investigaciones de fiscalización abanderadas por Vizcarra. En otras palabras: cortarle la cabeza antes que corte la nuestra. Todo estaba calculado. Manuel Merino juramentaría y: salvados. A través de pactos, impusieron su voluntad, y no hubo quién los detenga. Lo que no incluyeron en su presupuesto fue que la sociedad civil no lo iba a permitir. Que cansados del abuso de poder, la prepotencia de una minoría acostumbrada a hacer y deshacer, saldrían a las calles. Los jóvenes fueron los protagonista; los que aparentemente viven conectados en redes y desconectados de la realidad defendieron la institucionalidad. Sí, el golpe de Estado ya estaba consumado, pero al golpista lo obligaron a presentar su renuncia. La generación del Bicentenario. Tiene sentido su nombre: 200 años después de su independencia siguen luchando por ella. A diferencia de lo ocurrido en Chile, Guatemala y Ecuador (octubre, 2019) pareciera que esta generación aún no tiene una bandera. Su defensa fue de la democracia y no de una causa ideologizada. Pero antes de convertirlos en una excepción latinoamericana recordemos que claman por una nueva constitución (y con derecho, el art. 113 ha puesto en peligro la gobernanza del país). Esa será su prueba de fuego, donde seremos testigos de sus verdaderos colores. ¿Qué van a exigir? No sabemos. Pero su grito de lucha, “te metiste con la generación equivocada”, ya fue pronunciado y no hay señales de retirada.