Habitantes de Salinas: “De nosotros nadie se acuerda si no es para pedir impuestos”

  Guayaquil

Habitantes de Salinas: “De nosotros nadie se acuerda si no es para pedir impuestos”

Habitantes de este balneario critican que se cobre un valor extra para ejecutar obras, cuando estas no llegan.  Dicen vivir en barrios con huecos, maleza e inseguros

Salinas
Santa Paula. Verónica Icaza muestra el estado en el que se encuentra su ciudadela. El monte los rodea, las calles son de tierra, la iluminación es pésima, lamenta.Joffre Lino

Los habitantes de Salinas, en Santa Elena, no están contentos. Consideran inaudito, como reclama la habitante Verónica Icaza, que el Municipio cobre un impuesto adicional por contribución de mejoras, cuando el cantón está como está: olvidado y desprotegido. Ella vive en la ciudadela Santa Paula y allí el panorama sigue siendo el mismo de hace una década.

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Hace pocos meses Icaza, quien vivió por tres años en México, regresó al país y lamentó que el desarrollo no haya llegado al balneario. Ni siquiera al malecón, lamentó.

Con ella coincidió Luis Bajaña, del sector la Milina, quien pasó de pagar $ 239 a $ 270 en los impuestos prediales, y reprochó que las obras, “las pocas que el Cabildo realiza”, se ejecuten solo donde hay más votantes. “En la Milina estamos desprotegidos. De nosotros nadie se acuerda si no es para pedir impuestos”, afirmó; mientras que los residentes de la ciudadela Costa de Oro, a la par, criticaron vivir en una selva repleta de maleza, con escasa iluminación y calles minadas que causan desperfectos a diario.

Vivo en la Milina, en una principal y pago en impuestos el triple de lo que pago en Guayaquil. Absurdo.

Hellen Guerrero,

residente

“En al menos dos décadas ni una sola administración ha hecho algo por el barrio. Al alcalde Daniel Cisneros no le importa su gente. Ahora te están cobrando hasta un impuesta adicional, dizque por las obras que solo las ven quienes tienen poderes, y es que son invisibles. Venderé mi casa, no quiero más vivir aquí”, sentenció la guayaquileña Mariana Delgado, quien habita en Costa de Oro y pasa en el balneario la mayor parte del año.

 La Alcaldía asegura que esta contribución no se pagaba, que era de cero; casi todo el dinero municipal era destinado al pago de la deuda que tenían.

Daniel Cisneros, alcalde de Salinas, descartó que exista un incremento de valores en los predios, pero aceptó que existe un valor adicional a pagar por las mejoras; como lo estipula el Código Orgánico de Organización Territorial (Cootad) que rige a los municipios. Dijo que el valor ha sido mínimo, se paga el 15 % del valor total a pagar por los predios.

Salinas
El estado de las vías y la maleza que rodean la Milina afecta considerablemente al barrio.Joffre Lino
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En relación a las quejas ciudadanas, Cisneros reconoce que quedan por hacer muchas obras, pero defiende su administración indicando que ha hecho “más de lo que sus antecesores en las últimas tres décadas hicieron”. “Encontré un Municipio endeudado con alrededor de $ 50 millones. Entre este y el otro año tenemos previsto invertir $ 32 (millones) en sitios donde la obra no ha llegado. Y no es que no haya querido asfaltar las calles de Costa de Oro, Milina, Puerta del Sol... Allí existía un problema legal: la administración pasada contrató un alcantarillado sanitario que nunca cumplió. Eso ya ha sido superado, por lo que se intervendrán los puntos en ese periodo”, manifestó.

Para Alfonso Ortiz, residente de Costa de Oro, urge que la promesa sea cumplida, debido precisamente a que vecindarios llenos de casas residenciales o para vacacionar, como el suyo, están cada vez más deteriorados. “Nosotros estamos al día en los impuestos, hemos apostado por el desarrollo de este sector. Es verdad que muchos no somos nativos de Salinas, pero pasamos gran parte del año acá y estamos al día en todo. Absolutamente”, indicó Ortiz, quien como otros residentes hace énfasis en que debido al estado en el que se encuentran, por ejemplo, las calles, resulta imposible ver los edificios que allí se han levantado, y los hostales y el mismo mar que integran la zona.

“Por gusto se paga, si la ayuda jamás llega”, mencionaron.

Tenemos calles minadas, maleza y alcantarillado colapsado. Pese a las denuncias, la atención no llega.

George Villagómez,

vecino de Santa Paula
Salinas
Las Dunas. El de la imagen es apenas uno de los huecos del vecindario. Allí, como en Costa de Oro y la Milina, reclaman áreas verdes y de juegos, además de veredas.Joffre Lino

Sin embargo, para habitantes como Pedro Chalén, de la parroquia José Luis Tamayo (Muey), ese valor extra sí debe cobrarse porque están ayudando a gestionar proyectos. “Aquí llegó ya el alcantarillado en algunas zonas, se asfaltaron las calles, se construyó un polideportivo...”, detalló el morador, que pagó ahora $ 101, nueve dólares más que antes.

A las autoridades, al igual que pasa en Guayaquil y el país, no les importa ni un poco la seguridad. Ni siquiera en el malecón o la playa se puede estar tranquilo. Te roban, te insultan. Somos tierra de nadie y al alcalde le da igual.

Wilmer Rendón,
​habitante 
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Para Daniela Lago, quien reside en el sector Las Conchas, lo que le hace falta al Cabildo es ser equitativo. “Que Muey y Santa Rosa hayan crecido, que ahí la obra esté presente, porque lo está, es satisfactorio. Me alegro por ellos. Sin embargo, son decenas de barrios a los que no les llega nada, absolutamente nada. No hay parques públicos, ni árboles, no hay calles, ni seguridad. No hay nada más que problemas y eso jamás será justo”, se queja.