Emilio Carrión, el guayaquileño que le aporta un 'granito' vegano a Urdesa

  Guayacos

Emilio Carrión, el guayaquileño que le aporta un 'granito' vegano a Urdesa

Guayacos: Hoy te contamos la historia del propietario de Shosholoza, un restaurante vegano, con aperitivos libres de gluten, lácteos y más. La idea nació de su necesidad y la de su familia

Guayaco 1
Emilio Carrión, el hombre de los postres veganos en Urdesa.Freddy Briones/EXPRESO

Guayacos es una sección en la que contamos historias de los habitantes de Guayaquil, vidas que alimentan y hacen más rica esta ciudad. Relatos que ayudan a conocer mejor la madera de la que están hechos.

Una tarde Emilio Carrión salió con su padre y una amiga a cenar en el norte de Guayaquil. Buscaron por horas un sitio donde degustar de una buena comida saludable los tres, pero no lo encontraron. Y es que su padre es diabético, su amiga celiaca y él vegano.

motivador (7027658)

El guayaquileño que pasó de los pensamientos suicidas a motivar a los jóvenes en las redes

Leer más

¿Cómo era posible que ningún restaurante pueda ofrecer comida para los tres, sin provocarles reacciones negativas a alguno?, se preguntó el guayaquileño. Esa interrogante se paseó por sus pensamientos hasta que concretó la idea: “Si no hay un sitio que ofrezca esta ventaja, yo daré la iniciativa y lo crearé”, concluyó.

Así nació Shosholoza, una cafetería y postrería con nombre sudafricano situado entre las calles Víctor Emilio y Ébanos, de la ciudadela Urdesa, en el norte de Guayaquil. Allí se puede degustar de un delicioso bolón de chicharrón de hongos secos, tortilla española sin huevo, torta de chocolate sin lácteos, pastel de zanahoria, cheesecake de frutos rojos y hasta donas al horno con harina de almendras. Todo es libre de gluten. El ambiente de este restaurante es tan placentero, que los clientes llegan con sus laptos computadores y se quedan horas trabajando y disfrutando de los postres y bebidas.

Aunque la comida luce igual que en las del resto de cafeterías que hay en su alrededor, tiene algo particular: es vegana. Por eso a ese local, llegan veganos, vegetarianos, intolerantes al gluten y personas que simplemente quieren comer saludable.

“Aprendí a hacer postres veganos viendo tutoriales. Primero los ofrecí en Instagram. Ahí tuve mi primer cliente después de un año de promocionar mis dulces. Ahora, con este local hemos abierto la opción de comer saludable, entre la gana de restaurantes y cafeterías de esta zona. Además somos un local amigable con el medio ambiente porque no servimos en recipientes plásticos”, cuenta a este Diario, Emilio, de 43 años de edad. Él es periodista de profesión y propietario del lugar.

La idea de brindar comida y bebida a quienes tienen ‘prohibido’ alimentarse con aperitivos grasosos o poco saludables, se precisó con la experiencia de la cena, pero ya venía de mucho antes, desde que Emilio decidió cambiar sus hábitos alimenticios, así lo cuenta.

perro 4

Giovanni Norero y Bruno, el popular dúo que se pasea por Samborondón

Leer más

“Soy vegano y hace muchos años tenía en mente dejar de comer carne, pero no me animaba. Todo fue cuando en 2013, trabajaba en un medio de comunicación y mientras buscaba en la web una noticia, apareció en la pantalla un reportaje de vacas de una granja. Esas vacas pasaban la mitad del año encerradas en un establo y cuando les tocaba salir, corrían, saltaban, jugaban entre ellas. Eran felices, eso me impactó. Entendí que no quería comer la carne de esos seres que sienten”, narra.

El nombre de su negocio (Shosholoza) significa ‘progresar’, en el idioma africano zulú. Escogió esta palabra, tras recorrer Sudáfrica y aprender sobre su cultura y sus lenguas.

“Significa avanzar de manera colectiva. Me fui a África para aprender inglés...quería experimentar el mundo para entonces”, sonríe. “Pedí una licencia de un año al canal de televisión donde trabajaba, vendí mi carro y me fui. Volví al periodismo, pero con Shosholoza decidí dedicarme de lleno a mi otra pasión: los postres y café saludables”, cuenta con emoción.

Shosholoza es el único con menú vegano 100%, en Urdesa Central. Abrió por primera vez en 2019. Al siguiente año tuvo que cerrar sus puertas por tres meses, tras recibir los amargos estragos de la pandemia. En junio de 2020 reabrió y espera avanzar con sucursales en otras partes de la ciudad, para darle más opciones alimenticias saludables a los guayaquileños.

Si sabes de un personaje de tu barrio o círculo que todo el mundo debería conocer, escribe a lopezk@granasa.com.ec