“Ganamos una batalla, faltan otras para recuperar la paz”

  Guayaquil

“Ganamos una batalla, faltan otras para recuperar la paz”

Los vecinos de la Ferroviaria logran la construcción de un muro en el puente para impedir el paso de delincuentes. EXPRESO hizo eco de cada reclamo

La Ferroviaria. Amural (8355466)
Medidas. Los vecinos de la Ferroviaria han colocado cercos eléctricos y cámaras de videovigilancia en sus viviendas para evitar ser blanco del hampa.Alex Lima

Después de siete años de constantes reclamos, que han sido recogidos en una serie de ediciones de EXPRESO, los residentes de la ciudadela Ferroviaria, ubicada entre los barrios de San Pedro y San Pablo y el estero, norte de la ciudad, ven con entusiasmo como se hace realidad uno de los tantos pedidos que ellos han formulado, en el intento de recuperar la seguridad que esta zona perdió hace muchos años.

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Hemos ganado una batalla, pero nos faltan muchas por librar para alcanzar la paz que tanto anhelamos”, indican al unísono los vecinos.

Ellos se refieren a la construcción de un muro metálico que, desde la semana pasada, un grupo de obreros contratados por el Municipio está levantando sobre el puente El Velero (prolongación de la calle Aguirre y avenida Barcelona) hasta el monumento al Pescador.

Esta obra permitirá amortiguar la presencia de chamberos, consumidores de drogas y asaltantes que se apuestan en la zona del manglar, cruzan el puente con mucha facilidad e ingresan a la ciudadela para cometer robos de accesorios a vehículos, hurto de ropa en domicilios y asaltos a todas horas.

La Ferroviaria. Amural (8355458)
Los habitantes venían solicitando hace años una respuesta para evitar ser víctimas de la delincuencia.Alex Lima

Deseamos salir a caminar y disfrutar el aire puro, hacer caminatas los fines de semana, intercambiar conocimientos con los vecinos, socializar, conocernos y hacer labor interna.

Lourdes de Ponce
residente de la Ferroviaria
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“Estamos convencidos de que este muro devolverá un poco la tranquilidad y la vida interpersonal de quienes vivimos en la ciudadela”, indica Ivo Orellana, uno de los residentes de este sector, quien junto a otros vecinos ha estado pendiente de que sus pedidos sean escuchados y cumplidos por las autoridades municipales, que le dieron largas a la construcción de esta obra que ellos ofrecieron que estaría lista en 2020.

La lucha de los moradores ha sido larga y de constantes visitas a diferentes instituciones y dependencias. Y lo que pensábamos que no se iba a cumplir, por fin está llegando a feliz término, gracias a EXPRESO, que con sus reportajes nos apoyó para conseguir lo que queríamos”, reconoce Orellana, mientras en compañía de un grupo de residentes camina por los alrededores del puente, justo donde se observa el trajín de los obreros que cortan, colocan y sueldan sobre la estructura, cada uno de los barrotes que deben estar listos en los próximos 20 días.

El cerco medirá 350 metros de extensión; tendrá una altura de 1,50 metros, y estará conformado por tubos de dos pulgadas de diámetro, con barras de platino arriba y abajo de estos, para que todos estén unidos entre sí y no haya forma que sea desmontado por los chamberos, como ya ha sucedido con otras estructuras, informaron los trabajadores.

Pero si bien los vecinos han librado esta lucha, todavía les falta otras por ganar para recuperar la paz perdida. La señalización interna es un tema pendiente que, a decir de los moradores, debe ir de la mano con la obra en ejecución.

Los residentes queremos cerrar las calles con rejas, como lo han hecho otras ciudadelas para blindarse del hampa. Estamos analizando esta medida para ver si es factible a corto plazo.

Ivo Orellana
habitante de la Ferroviaria
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“La Ferroviaria dejó de ser esa isla de paz de hace muchos años. Con la vía marginal del Salado y la apertura de acceso por la avenida Primera, la zona se ha convertido en un centro de circulación intenso. No se ve a ningún agente de tránsito que realice controles. Hace falta la señalización”, menciona Lourdes de Ponce, quien habita en la calle Novena.

Recuerda que la Universidad Católica abrió espacios de entrada y salida para la circulación de vehículos, por la parte posterior de sus predios, y eso no ha sido tomado en cuenta por la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) para ejecutar los controles que se necesitan. “Eso hace que nosotros tengamos que expresar la necesidad de que se haga un estudio técnico para que se reoriente el tránsito para recuperar la seguridad, sociabilidad y tranquilidad de este sector”, remarca.

Covacha ferroviaria
Debajo del puente El Velero por años, como ha publicado EXPRESO, se han encontrado cartones y sábanas para pernoctar. La ciudadanía evitaba pasar cerca del sitio por temor.Archivo

La seguridad interna es otro de nuestros anhelos. “Queremos que la Policía haga mayor presencia no solo en el día, sino a todas horas por esta ciudadela, ubicada en una zona que es destino turístico, por la presencia de una fuente luminosa y el parque lineal del Salado que colindan con ella”, agrega Paquita Muñoz, residente de la calle Séptima, entre la Tercera y la Cuarta.

Hasta hace 20 años esta ciudadela era tranquila; la vía del Salado trastocó aquello y muchos residentes optaron por buscar otros lugares para vivir en paz.

Paquita Muñoz
vecina de la Ferroviaria
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La dotación de luminarias se suma a los reclamos. “La falta de alumbrado público deja en penumbras algunas cuadras, durante las noches. Las lámparas se apagan y se prenden; las vienen a reparar, pero a los pocos días vuelven a quedar intermitentes”, añade Martha Cordero, habitante de la manzana 8.

De llegarse a cristalizar estos pedidos, la Ferroviaria volverá a recuperar el vecindario, que podrá salir a caminar sin temor por sus calles, y sus habitantes podrán socializar para conocerse mejor y estar siempre en contacto en pro de la mejora del barrio, coinciden los residentes.