Santiago y Natalia: “No se necesita un podio para cumplir metas”

  Buenavida

Santiago y Natalia: “No se necesita un podio para cumplir metas”

Una apasionada del circo y un explorador nato cuentan en SEMANA una vida llena de aventuras con la adrenalina al tope.

Santiago y Natalia, esposos y deportistas
Ambos son deportistas de éilite.Fotos Karina Defas. Fotomontaje Miguel Rodríguez

Santiago López, 42 años, más que un deportista de élite, es un explorador apasionado, lo que le condujo a ser el pionero de las carreras de aventura en el país, como la emblemática Huairasinchi, -palabra kichwa que significa ‘la fuerza del viento’- y que acumula casi 20 ediciones, algo inédito en Ecuador. El evento tiene la particularidad de establecer diferentes rutas por recónditos lugares cada año y atraer a equipos propios y de varios países. “El Huairasinchi cambió drásticamente el sentido de las carreras a nivel local y se afianzó con la firme determinación de que Ecuador sea una referente mundial en destinos de aventura, además de motivar a otros hacia un estilo de vida saludable”.

En Proyecto Aventura, creado junto a Rodolfo Peralta, su socio desde hace 20 años, ha impulsado diferentes carreras entre equipos que integran varias disciplinas: trail, MTB y orientación, con una duración de entre una hora hasta cinco días, como Non Stop, El Reto, Rumbo Aventura, Trail, Trail Andino, Shunkuñan, XTerra, Vuelta al Cotopaxi y el propio Huairasinchi: “Queremos que esto se asiente como una industria porque son eventos de recreación que generan un movimiento económico importante para el país”.

Para Santiago, la bicicleta y la moto fueron sus primeros aliados en el deporte, sin embargo, la pasión por la exploración nació en los bosques de Oregón, donde aprendió sobre orientación y a amar la naturaleza. Más adelante creó el Club de Aire Libre en la Universidad San Francisco de Quito que organizaba caminatas hacia distintos puntos. Ana Sevilla y Francisco Navarrete se sumaron y fueron los cofundadores del Huairasinchi. Lo que empezó como una suerte de experimento acabó siendo su oficio de vida a nivel profesional. “Hacer lo que me gusta ha sido una decisión. No importa tanto el tema económico sino dedicarme de lleno a esta pasión. ¡Nunca imaginamos que esto sería nuestro futuro! He organizado unas 170 carreras y he corrido unas 40, pero ninguna de las nuestras porque estoy en la organización. Esto es una forma de vida que disfrutamos mucho”.

“Buscamos ser ejemplo para nuestros hijos, que vean que se puede luchar para conseguir los objetivos y que el deporte es la forma de vivir sanamente”,

Natalia y Santiago

Natalia, el circo es su sueño

Para Natalia Greene, politóloga, ambientalista, especialista en cambio climático y derechos de la naturaleza -trabaja en CEDENMA (Coordinadora Ecuatoriana de organizaciones para la Defensa de la Naturaleza y el Medio Ambiente); en GARN-Alianza Global por los Derechos de la Naturaleza, y en la Iniciativa de Cuencas Sagradas-, los deportes también son una parte importante de su agenda. Empezó con el fútbol en la universidad, pero luego se enfocó en lo que sería su verdadera pasión: las acrobacias aéreas. Eso la llevó a formar parte de una academia de circo en Río de Janeiro, donde practicaba danza aérea. “Me encanta el circo, la acrobacia es apasionante y un deporte completo. Soy muy flexible, fuerte, y con la danza aérea fusioné la fuerza y la delicadeza al mismo tiempo. Además te permite vencer miedos, como el vértigo”.

Curiosamente, fue la danza aérea lo que conectó a Natalia con Santiago en una hermosa anécdota que acabó juntándoles en la vida. “De regreso de Brasil mi profesor me pidió que buscara a alguien más para darnos clases en el Parque El Ejido de Quito… Santiago, a quien apenas conocía, se ofreció de voluntario para acompañarme. Éramos los dos haciendo acrobacias junto a Michelena, que también hacia su show en el Ejido”.

El destino fue el que los juntó y, claro, se casaron. Lo que ha resultado una sólida relación que suma intereses y una visión idealmente compartida en el hogar que fundaron en el 2009.

Después del baile aéreo y el pole dancing, el enganche hacia las carreras se dio cuando Natalia participó por primera vez (junto a Santiago) en la Maxi Race en Francia (2016), una experiencia no tan grata, cuenta, puesto que faltó entrenamiento. Sin embargo, aquello motivó a continuar con otros desafíos y prepararse en el proceso. Decidieron correr juntos el Cruce de los Andes en Villa la Angostura, Argentina, en diciembre de 2021; carrera de 100 kms durante tres días. Para el efecto, se entrenaron un año, participaron en la carrera Petzl en Baños, la Mindo Trail y la Hieleros en Riobamba. “El Cruce fue una gran experiencia. Santiago me sorprendió al acompañarme y fue increíble llegar juntos a la meta. Valió la pena el duro entrenamiento”, enfatiza.

En compañía de sus hijos
Con sus hijos Tiago y Benjamín.Karina Defas

Un revuelto y armonioso hogar

Con dos bellos hijos, Tiago de casi 7 y Benjamín de casi 4, la familia se completó. Los chicos, inquietos y simpáticos, posan con caras y gestos en esta producción de fotos. ¡Benja no quiere perderse una sola toma! La familia unida retrata unión, respeto y también diversión. Cuentan que el espacio y tiempo de cada uno es valorado para superar en equipo los desafíos de cada día: “Buscamos ser ejemplo para nuestros hijos, que vean que se puede luchar para conseguir los objetivos y que el deporte es la forma de vivir sanamente”, concuerdan.

Como es lógico, su casa es un espacio desbordado entre juguetes y equipos deportivos. El último piso es un mundo equipado con bicicletas, remos, patines, pole, TRX (arnés para practicar ejercicios funcionales), caminadora, columpio de air yoga, carpas, tela de acrobacia, pesas, barras de calestenia, estaciones de juegos para los niños, un saltarín y claro, el botiquín que utilizan en cada rasgadura del los pequeños, quienes disfrutan de largas caminatas y exploraciones de manera natural. “Un sueño cumplido es la familia que tenemos”, dice Natalia.

Cara a cara

  • Santiago, ¿cuál fue la última carrera en la que participó?

Acabo de correr en Panamá una de 500 kms con mi equipo: Karina Newman, Pancho Navarro y Mateo Ponce. Llegamos en el puesto 13 de 23 pero ¡llegamos! Ya estoy soñando con el siguiente reto...

  • Natalia, ¿una meta en común?

Me gustaría competir en la Isla de Madera con la carrera de 60 kms. Además, vamos para Barcelona próximamente.

  • ¿En qué basan su alimentación?

Natalia: Carne blanca y pescado ‘fair treat’ (trato justo en la pesca) con vegetales orgánicos. Nada empaquetado en plástico… todo es fresco.

Santiago: Las dietas terminan mal, no funcionan. La comida tiene que ser algo que alimente, nutra y que haga bien. Hay que ser conscientes de que la alimentación es uno de los pilares de una vida sana y larga.

Natalia: Reciclamos todo, separamos los deshechos orgánicos que va a una compostera que va al huerto de casa. El componente ambiental está ligado a la alimentación.

  • ¿La fórmula para ser un gran deportista?

Santiago: Vencer retos sabiendo el por qué buscas esas metas.

Natalia: No se necesita tener un podio. Es la perseverancia y superar los desafíos.